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Papu Curotto: director de la película «Esteros»

“La Historia Tiene Algo De Los Recuerdos De Mi Infancia”

 

En salas de Buenos Aires, Mendoza y Rosario se estrena hoy Esteros. El director Papu Curotto nos concedió una entrevista en la que se refirió a su ópera prima, el trabajo con actores grandes y chicos, expectativas y nuevos proyectos.

 

¿Por qué Esteros?
La películas sucede en los Esteros del Iberá, yo soy de Paso de lo Libres, es una ciudad chica, está bastante cerca, no es la ciudad más cercana, hay otra muy cerquita de los Esteros y es un lugar que de chico frecuenté. Es un lugar muy lindo para pasar un fin de semana, no mucho más. Si pasas el fin de semana ahí es increíble.

¿A qué público está dirigido la película?
Más allá de ser de temática gay es una historia de amor. Es la película que le gusta a los heterosexuales. Está dirigida a todo el público y ojalá todo el público la pueda disfrutar. Quiero que la recomienden a todo el mundo, no solo al amigo varón gay.

Lo que estuvo genial es que ganó un par de premios internacionales. Ganó el premio especial del jurado que es un premio muy importante y el premio del público en el Festival de Cine de Gramado. Gramado esta al sur de Brasil y Brasil es una sociedad bastante conservadora y que haya ganado esos dos premios es muy importante.

En el año 2014 realizaste un corto como director llamado Matías y Jerónimo. ¿La idea de la película está basada en el corto?
Es a la inversa, el corto está basado en la película. En 2012 nos presentamos en el concurso Raymundo Gleyzer. Es un concurso que desarrolla proyectos que permite a gente nueva -que no tiene películas previas- insertarse en la industria.

Hablando un poco con los tutores que tuvimos en el Gleyzer. Andi Nachon, la guionista, había escrito guiones de película, pero siempre había trabajado en televisión. Santiago Podesta, el productor, tiene muchísima experiencia produciendo películas de todo tipo y yo siempre trabaje en producción y era mi primera película como director. Celina Murga y Pablo Fendrik que eran nuestros tutores del área de dirección nos dijeron que todo estaba bien, el proyecto estaba buenísimo que les encantaba, pero me recomendaron que no me enfrente a un largometraje sin experiencia.

Ahí adaptamos las primeras escenas de la película, del guion de aquel momento para el corto. Si bien el corto lo filmamos antes, un poco en espíritu, la película existió antes.

¿Qué diferencias encontraste entre dirigir el corto y la película?
Hay un montón de diferencias. El corto lo filmamos en tres días. Era carnaval y todo lo referido a ello tiene mucho de documental. La manera de trabajar con los chicos fue diferente. Para el corto juntamos plata nosotros, lo hicimos y lo mandamos a festivales. Para hacer la película creamos nuestra propia productora Hain Cine. Es un mundo diferente también desde lo económico y lo administrativo.

Estuvimos casi tres años buscando financiamiento para hacer la película y ahora que ya la hicimos la estamos estrenando, pero todavía hay que cerrar el ejercicio contable. Eso pensándolo como producto. Como director son otros tiempos. La película la filmamos en cinco semanas y de pre producción habrá sido un mes y medio y después la edición. Lo comenzamos a filmar en septiembre y lo terminé de editar en abril.

Son otros tiempos también en cuanto a estructura. El corto va más al grano y la película tiene que tener ritmo con momentos más interesantes, momentos en la que te relajas un poco más, momentos de tensión.

¿Cuáles fueron tus referencias para realizar la historia de la película?
La historia tiene algo de los recuerdos de mi infancia, algunas cosas que me pasaron que están un poco desdibujadas por el recuerdo, por el tiempo. Fueron transformadas en un guion y en su momento le di a Andi una hoja, una sinopsis para que escriba sobre eso y ella lo transformo en un guion de noventa páginas. También tiene mucho de la vida de ella, que lo guionó. Es un poco la mezcla de la vida de los dos.

La película tiene escenas de sexo entre hombres. ¿Fue un desafío realizarlas?
Con los actores siempre la mejor. Las escenas de sexo siempre son un tema a charlar cuando uno hace un casting, cuando uno comienza un proyecto. Podes hacer una película que sea buena/mala pero el que queda “escrachado” en la pantalla para siempre es el actor y si hiciste una porquería con suerte en unos años muy pocos se acuerdan y podés hacer otra cosa. Los que se acuerdan son las personas de la industria, el público por ahí no se acuerda.

Cuando hicimos el casting lo hable con los dos actores: Nacho y Esteban. El énfasis no está puesto en el sexo sino en una relación de amor entre los amigos y hay que mostrarlas de la manera más respetuosa y cuidada posible. Me cuesta filmar sexo, hacer algo sensual sin ser agresivo, provocador o explícito y que sea lindo sin ser naif. Hasta dónde mostrar y hasta dónde no.

También lo hablamos mucho con Andi y Santiago. En las películas gay sucede mucho de caer en ese lugar común del chico gay que seduce al heterosexual y queríamos escapar un poco de eso. En ese sentido, la construcción del personaje Jerónimo era muy importante. No queríamos que sea un estereotipo. Es un pibe que vive su sexualidad libremente, tiene amigos, disfruta su sexualidad, su vida gay la lleva en su ciudad, no tuvo que escaparse o irse a otro lado. Está aceptado en su entorno familiar, lo quieren y lo apoyan.

Nos divertimos muchos filmando y también las filmamos bastante adelante del rodaje para que haya confianza. Hubo un par de situaciones de desnudo previo con los actores antes. Les dije: “yo te quiero cuidar no me interesa mostrarte y exponerte” y eso ayudo a que en el momento de la filmación del sexo estuviéramos relajados.

¿Cómo fue trabajar con los chicos?¿Hubo algún equipo psicológico?
El casting de los chicos y un poco como coach estuvo ayudándome María Laura Berch. Es una mujer que labura de coach actoral de niños en argentina y la verdad que lo que aprendí es que con los chicos lo peor que podés hacer es mentirles o irles con algún mambo raro. Los chicos se dan cuenta de todo automáticamente cuando le estas mintiendo y si se dan cuenta que le estas mintiendo pierden la confianza en vos.

Así como con los grandes les dije que los estaba cuidando, con los chicos es muchísimo más. No te podes dar el lujo de que pierdan la confianza en vos en ningún momento porque los necesitas. Para mí era muy importante que los chicos sean de Paso de los Libres, que sean de allá en donde filmamos por una cuestión de voces, de relación con la naturaleza, y también porque íbamos a filmar allá y no es lo mismo llevar a toda una familia.

Hicimos un casting allá, en el primario y en el secundario. Un casting bastante abierto donde en un principio no decíamos de que trataba la película, le decíamos que es una película de dos chicos que eran muy amigos en la infancia y luego se dejaron de ver. Hasta ahí, como para no coartar la concurrencia porque son chicos y es una edad en donde la cargada está a flor de piel.

Teníamos la necesidad de los parecidos físicos. Los encontramos y nos quedamos con cuatro chicos. Recién cuando encontramos a los chicos con los que podríamos llegar a trabajar hablamos con los padres y le contamos de que trata la película. Es una historia de amor entre dos varones. Tienen un primer despertar en la sexualidad cuando son chicos. Hay un par de escenas que las queremos filmar de esta manera “¿te interesa que tu hijo participe?”

De los cuatro uno saco a su hijo. Otros tres se quedaron. El padre de uno de esos tres me dijo: “mira a mi mucho no me gusta la idea, pero si él lo quiere hacer y está entusiasmado que lo haga”. Y lo que hicimos fue darle el guion a los padres para que lo lean y ellos le cuenten a los hijos de que trataba la película.

Ellos nunca habían actuado, comenzamos explicándoles cómo funciona la cámara, si yo pongo la cámara acá veo tal cosa o tal otra entonces no es necesario que vos estés haciendo esto.

Con respecto a los personajes principales ¿Cómo fue el proceso de selección y cómo fue trabajar con ellos?
Todo casting. Nacho (Ignacio Rogers) que hace el personaje de Matías fue el primero que apareció. Nacho tiene muchísima experiencia en cine, actúa desde los ocho años, maneja muy bien ciertos tiempos y es una persona que improvisando va muy bien.

El personaje Jerónimo costo muchísimo por esto de que no queríamos que sea algo estereotipado. Esteban Masturini había hecho el casting para Matías y había quedado ahí entre Esteban y Nacho y terminó siendo Nacho. Cuando no aparecía Jerónimo dije: probemos con Esteban, tiene algo muy tierno en la mirada, tiene algo que podría llegar a dar y lo llamamos para que haga el casting de Jerónimo y la verdad que estuvo increíble. Improvisaron entre ellos una escena muy dulce de como seria despertarse al día siguiente de haber dormido con el chico que te gusta. Y Esteban tiene algo en la mirada que quiero que me miren así.

¿Cómo fue la recepción del público en los diferentes festivales y que expectativas tenés frente al estreno?
La recepción del público fue muy buena. A mí me sorprendió, nunca me hubiese imaginado el target del público que se acercó a hablar. En general gustó mucho, pero hubo como un público puntual, la gente mayor de 45 años inclusive personas de setenta u ochenta años. Es un poco la película gay que le gusta a los heterosexuales.

En el festival de cine de Mar del Plata nos pasó que señoras de ochenta años se quedaron a charlar después en la sala y me decían: “gracias yo tenía de chico un amigo así que nunca lo entendí y no entendía que le pasaba y veo la película y entiendo que era amor lo que le pasaba”.

También estuvimos en Toronto, New York, Los Ángeles y la gente que se acercó me decía: “me hiciste acordar a mi infancia”. Todos de una u otra manera en el despertar sexual experimentás, probás y muchas veces tenés la suerte de tener algún aliado en eso. La película cuenta un poco esos momentos y son momentos que todos los tenemos bastante callados. Es un punto fuerte de la película contar eso y poder hacerle acordar al público que también atravesó eso.

Me encantaría que a la película le vaya bien, la verdad es que estoy muy contento con las salas, le dieron lindas salas, lo cual no es menor. Siempre el cine nacional es difícil en el sentido de que si no tenés buen publico la primera semana te levantan la película, no llegas a la segunda es por esto que necesitamos que la gente vaya a verla en la primera semana.

¿Cuál es el próximo proyecto de la productora Hain Cine?
Junto a Andi y Santiago estamos desarrollando un nuevo proyecto: Leoncinho. También estamos comenzando a producir para otra gente como productores y no directores. Vamos a producir La creciente de Damián Santander y Juan Franco González.

Leoncinho es un proyecto nuestro, la está escribiendo Andi y lo vamos a co dirigir con ella, lo produce Santiago y la vamos a coproducir con la productora brasilera que participó en Esteros. Es la historia de Julia mujer de 45 años, brasilera que se vino a vivir a Argentina por amor. Se enamoró de Bárbara. Llevan 14 años en pareja y juntas criaron a un hijo que biológicamente es de Barby con su ex marido, es León. Están atravesando un momento medio complicado laboralmente y León es un adolescente de 16 años que tiene ganas de irse de vacaciones con su padre, que siempre estuvo bastante ausente. También esta Débora, la madre de Barby, que es una señora que siempre fue muy independiente pero ya está grande.

Es un drama para llorar, y estoy muy contento por cómo está quedando el guion porque es una historia muy tierna de consolidación familiar, todo en el contexto de que ellas no están casadas y Julia no tiene derecho legal sobre ese hijo.

 

Publicado originalmente en Cineramaplus+ Link a la Web / Link a la Entrevista

Fotografía: Mariana Ruiz

 



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